El imperdible del año cumplió. El ex Pink Floyd juntó 52 mil personas en un repleto Estadio Nacional que observó la espectacularidad de “Us + Them Tour”.

Dos pasadas por Argentina, nueve en Brasil y una en Uruguay, Chile y Perú forman la nueva gira de Roger Waters por Sudamérica. “Us + Them” es uno de los singles de “The Dark Side of the Moon”, grabada el 72 y publicada en el clásico larga duración del año siguiente. Aquel corte titula el presente espectáculo, que habla de manera existencialista sobre la lucha diaria y lo insignificante a menudo del ser humano y su condición social, económica, política, entre otros.

Bastante sentido engloba el término para el presente del británico. En una lucha constante a pesar de su zona de confort, interpeló el venidero régimen de Jair Bolsonaro, se mostró a favor del aborto libre cruzando la cordillera, en tierra charrúa se manifestó a favor de las políticas de Mujica y en nuestro país asistió a charla donde se refirió al conflicto Palestino-Israelí, además de una visita a Joan Turner, viuda de Victor Jara.

Todos estos antecedentes entregaban un manto de interrogantes, sobre la opinión política que deslizaría en nuestro país, pero vamos primero con la música. Con las imágenes de introducción, en compañía de una silueta de espalda con un desafío a la audición y a la paciencia por su duración, “Speak to Me/Breathe” fue el inicio después de 20 minutos de espera, acompañados de una pantalla que abarcó todo galería sur en un Estadio Nacional repleto. Con un sonido de altísima calidad donde los susurros, risas, ladridos, sonidos de monedas y los detalles más sutiles sonaban con una calidad pocas veces percibida en conciertos en nuestro país. También se suma la calidad audiovisual, en técnica y fidelidad comparable a la gira “The Joshua Tree” de U2, la alta resolución con animaciones surrealistas, muestras de lo ocurrido en el escenario y material de apoyo de primer nivel son las postales que dejó la impresionante puesta en escena.

De la mano de una extraordinaria banda “Time” o “Wish You Were Here”, la complejísima “The Great Gig in The Sky” en un desafío vocal superadísimo por el dúo de coristas, parte de “Is This the Life We Really Want?” (2017) del material solista de Waters, “The Last Refugee” finalizando la primera parte con “Another Brick in the Wall” en su parte dos y tres, acompañada de niños con overol naranjo cantando el conocido coro utilizado en diversas acciones estudiantiles, un receso como es de costumbre en sus shows era permanentemente proyectado con la palabra “Resist” para vincularla con distintos sucesos. Mark Zuckerberg, el fascismo, el anti-semitismo eran algunas frases que fueron reemplazadas por la palabra “Dogs”, para comenzar la segunda parte y final.

Sin contar “The Smell Roses” del mencionado disco del año pasado, el bloque rememorando a Pink Floyd con “Pigs” de la mano de un Roger Waters levantando dos pancartas en alusión a que los cerdos dominan el mundo, para culminar insultándolos es parte de la canción con mayor carga ideológica de la noche. Con la central eléctrica de la portada de “Animals” y las chimeneas que salían de la pantalla más un puerco levitando, más otros inflable que paseó por toda la cancha con “Stay Human (Sean humanos)” más la sucesiva burla a Donald Trump con su imagen satirizada, además de un historial de sus frases más polémicas demuestra las ganas de decir y transmitir contenido actual con su ex banda como elemento de transmisión.

“Money” con la reproducción de presidentes a nivel mundial, la nombrada canción en una impecable ejecución de la mano de la tecnología que replicó en la parte delantera de la planta baja del estadio la icónica portada, con luces generando el triángulo y el eclipse inflable en la parte superior recrean la conceptual placa en honor a Syd Barrett.

Para sellar la noche y con “The Gunner’s Dream” canción debut del tour y “Confortably Numb” para culminar el evento, Waters solicitó su teléfono para reproducir por el micrófono “El Derecho de Vivir en Paz” en señal de las muertes ocurridas en dictadura en el recinto donde se ejecutaba el show, todo acompañado en las espaldas de la imagen de Victor Jara en el momento emotivo de la velada.

La historia, actualidad y calidad fueron exhibidos en una nueva muestra del músico por Santiago de Chile. Con un desgaste de voz debido a los años, pero maquillado por sus compañeros sonoros y la espectacularidad en sonido más visuales, el ex Pink Floyd cierra los shows en el coliseo ñuñoíno con una de las presentaciones del año y sin dejar de entregar importantes mensajes a cada lugar donde va.

Roger Waters en Chile La importancia del mensaje

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