De acuerdo con cifras del Colegio Médico Veterinario, un 33% de los perros tienen sobrepeso u obesidad en Chile, un complejo problema que afecta a su salud y que muchos cuidadores no saben cómo tratar.
Pero cuidar el peso de los canes es sencillo. Lo primero es identificar si están obesos y lo segundo es regular su alimentación y cambiar algunos hábitos. Gabriel Manríquez, médico veterinario de Fit Formula, explica cómo hacerlo.
¿Cómo saber si el perro está obeso?
El experto explica que el sobrepeso ocurre cuando supera entre 10% y 20% el peso ideal, mientras que se considera obesidad cuando es más del 20%.
“Nos daremos cuenta de que el perro tiene sobrepeso cuando, al mirarlo sobre su lomo, vemos que no tiene cintura, sino que es recto”, explica en un comunicado, “pasa a ser obeso cuando la barriga sale por los lados”.
De acuerdo con el veterinario, el peso extra deteriora el cartílago de las rodillas de los perros y acelera la osteoartritis. Esto limita su capacidad para correr y moverse.
También puede derivar en dolor corporal y diabetes. En ese caso, habría que aplicar inyecciones de insulina al can, tal como hacen los humanos para controlar esta enfermedad.
¿Dieta para perros?
Manríquez explica que para poner al perro a dieta no es necesario hacer grandes cambios. Si bien depende de lo que diga su veterinario de cabecera, no siempre hay que cambiar su alimentación radicalmente o quitarle su comida preferida.
“Cuando el perro aún tiene sobrepeso, es posible lograr que baje kilos con su alimento seco o extrusado de siempre, modificando raciones y hábitos“, señala.
“Si el perro come alimento balanceado, se puede lograr que adelgace sin tener que comprar alimento específico para bajar de peso y que es costoso, algo muy relevante para la economía del hogar en estos días”, añade el veterinario.
Para una buena dieta, aconseja en primer lugar: darle la cantidad de gramos que indica el envase del alimento, según su peso ideal, no según su peso actual con sobrepeso.
Esto porque “muchos cometen el error de dar una cantidad de gramos según los kilos actuales del animal, lo que significa perpetuar o agravar el sobrepeso”, advierte Manríquez.
“Los envases dan una guía de alimentación de acuerdo al peso ideal del animal. Es aconsejable que un médico veterinario indique cuál debería ser el peso ideal del perro, según su tamaño y raza”, explica.
El experto también recomienda reducir gradualmente la porción de comida diaria, sin realizar una disminución abrupta de la ración, para no estresar al animal.
Una buena técnica, añade, es poner comida en su pocillo entre tres y cuatro veces al día, distribuyendo el gramaje diario en varias raciones: a las 8 am, 13:00, 17:00 y 21:00 horas.
En el caso de que el perro se quede solo durante el día, su cuidador puede dividir el gramaje diario en dos raciones, es decir, una antes de partir a trabajar y otra al regresar del trabajo.
También se pueden usar “comederos lentos”, que son platos con laberintos que dificultan que el perro se coma todo el alimento rápidamente, facilitando que lo consuma de manera gradual.
La hora de la comida también es importante, Mariquez aconseja darle la última comida varias horas antes de dormir. Es mejor alimentarlo 2 o 3 horas antes, cuando aún tiene su metabolismo activo para procesar mejor los alimentos.
Por último, recuerda el ejercicio físico, especialmente para perros que vivan en departamentos. “El perro necesita realizar paseos diarios de al menos 20 minutos o correr para quemar calorías“, concluye.
